¡¡Pero qué frío que hace!!!
Este fin de semana hemos podido disfrutar en familia de tres días juntos. Nos hemos ido hasta Sant Hilari de Sacalm, a uno de los Vilars rurals que el grupo Serhs tiene repartidos en algunos puntos de Cataluña. Habíamos estado hace cuatro años y aunque hemos participado en algunas de las actividades organizadas este fin de semana, nos hemos dedicado a hacer pequeñas excursiones.
Hemos disfrutado de la gastronomía local, hemos estado en una de las recomendaciones que un compañero de Verema, Jeroni, me facilitó. El Molí de les Pipes en Arbúcies, los demás restaurantes, uno estaba cerrado por vacaciones y en el otro, al ser domingo nos daban de comer a las 17,00 horas, así que seguimos ruta hasta Camprodón, había leído comentarios sobre El Pont 9, pero como queríamos llegar hasta ver nieve, seguimos hasta llegar a Setcases. El termómetro marcaba - 5º C y buscando refugio y restaurante acabamos comiendo en un Hostal-Restaurante, La Cabaña.
Y ayer, volviendo a Tarragona, hemos reservado por el camino y nos hemos ido a comer a Sadoll Restaurante, eso de disponer del Iphone es una maravilla, hemos consultado el menú de mediodía. Teníamos ganas de volver a casa, hemos pasado mucho frío y creo que he he empeorado mi catarro, pero ha valido la pena.
Esta semana, Ginkgo Biloba te propone una serie de talleres de un día la mar de interesantes (cocina de invierno y arroces) y repite el Curso de Postres y Dulces clásicos que fue un auténtico éxito de participación y que a más de una le gustaría vivir más cerca para poder asistir o disponer de tiempo y canguro para poder asistir.
Este jueves, Entrecopes Restaurant te propone un maridaje de chocolate y vino por 20 euros; y para el mismo día y por el mismo precio, nos queda una plaza libre para asistir a la cata de vinos extraordinarios que nuestro Club de Cata Tàrraco Vinum ha organizado.
Este fin de semana les reservé a algunos amigos una Calçotada en Restaurante Mas Gibert, que cuesta 34 euros. Los calçots son de elaboración propia, la salsa está muy buena y en conjunto es bastante completa. Hay que añadir que las vistas son magníficas y si vas con la familia, los niños pueden jugar a sus anchas, ya que hay una zona de juegos en el exterior del restaurante.
uy Girona...que bonitos y duros a su vez recuerdos...vivi en Capmany, un pueblecito al lado de Figueres, trabaje en Celler Oliver Conti...bodega pequeñita, familiar y que en su dia para mi hacia unos muy buenos vinos, la verdad que hace mucho que no cato ningun vino suyo por lo que no se como habran evolucionado.
un saludo
Beatriz